El Bicentenario de la Constitución de 1812 se está convirtiendo, día a día, en un motivo de celebración para las nacionalidades más insospechadas. En este caso hablamos de jovencitos bielorrusos que pasan sus vacaciones con familias de acogida en poblaciones gaditanas.
La iniciativa en este caso, como siempre dependiente de la Oficina del Bicentenario y de la Diputación de Cádiz, será el programa ‘Singladura de las libertades’.
Esta actividad se realiza los jueves a partir de las doce del mediodía, dando la ocasión cada semana a una asociación, centro docente u otro colectivo ciudadano de conocer una nueva perspectiva de la ciudad de Cádiz desde el mar, en un recorrido totalmente innovador del Adriano III, comúnmente conocido como ‘El Vaporcito de El Puerto’.